Casa nº 5 de la calle Sagasta de Málaga, una joya arquitectónica.
Es una sorpresa que se encuentra el caminante en calle Sagasta, número 5. Un edificio que se puede considerar un ejemplo del regionalismo ecléctico de Málaga, cuyo alzado en esquina ofrece una perspectiva muy interesante. Si se contempla con calma se pueden observar reminiscencias de la arquitectura mudéjar, siempre presente en el urbanismo de la ciudad de entonces (Está fechada en 1925)
En sus bajos hay una tienda de congelados en la que se pueden comprar, además de todo tipo de marisco y bacalao congedado, angulas de Aguinaga, uno de los manjares más exquisitos de la gastronomía española. Desde allí se accede facilmente al mercado de Atarazanas y a calle Larios.



