Conchas finas

Se suelen tomar crudas con un poco de sal, pimienta y limón. En algunos sitios también la sirven a la plancha sazonadas o con alguna salsa de tomate o al ajillo. Son autóctonas del Mediterráneo y especialmente sabrosas, aunque su sabor no es fuerte.
A la hora de prepararlas en casa la mayor complejidad es limpiarlas y lavarlas, para lo cual hace falta pericia tanto para abrirla como para desechar las partes no compestible, de color marrón.
En la mesa se sirven las dos mitades de cada concha final, por lo que si se pide media docena, servirán una bandeja con 12 mitades. Ni se te ocurra comerlas con cubiertos; hay que sazonar, cogerla con la mano y chupar.
También están muy ricas:
Coquinas, almejas, búsanos


