Cualquier excusa es buena para darse una vuelta por el Jardín Botánico de la Concepción de Málaga. Y en esta ocasión se trata de ver en su máxima floración al jazmín azul. En el paseo de los Hibiscos luce espectacular con los racimos de esta flor que, además, atrae a numerosas mariposan que ayudan luego a la dispersión de las semillas. Este jazmín azul era fácil verlo hace un siglo en los jardines de la ciudad.
Del sur de África nos llega el Jazmín azul o Celestina; un arbusto perenne que crece como trepador, con tallos finos y flexibles.
El nombre de Plumbago procede del latín plumbum, que significa plomo; debido a que se creía que era un remedio contra el envenenamiento por plomo. El nombre de la especie, auriculata, se debe a las aurículas que tiene en la base de sus hojas. Las florecillas de color azul cielo miden unos 2,5 cm y crecen agrupadas en unas inflorescencias llamadas racimos, de 15 cm aproximadamente. Son algo pegajosas, y en Sudáfrica las niñas suelen hacerse pendientes con ellas. Son visitadas por mariposas, que con este pegamento ayudan a la dispersión de las semillas.
La planta florece generosamente, por lo que consigue cubrir de flores cualquier tapia o muro. Tiene flores casi todo el año, menos los meses más fríos, pero es en verano cuando luce todo su esplendor. Las hojas son oblongo-lanceoladas, de unos 5 cm y de un color verde vivo Crece a pleno sol, y no soporta las temperaturas inferiores a – 5°. Se puede reproducir tanto de semillas como por esquejes.
En su zona de origen tradicionalmente se ha usado para tratar verrugas y pequeñas heridas y en inhalaciones para el dolor de cabeza y como vomitivo. Su uso ornamental era muy habitual en los jardines de la Málaga del XIX. En el Paseo de Hibiscos de La Concepción podrá admirar un precioso ejemplar.



