Es un elemento emblemático de la ciudad y protagonista de bellas postales, con la curiosidad de su denominación en femenino (el único en España). La Farola, de 21,64 metros de altura, dominó en su día el Puerto de Málaga. En su entorno se halla el Real Club Mediterráneo y desde sus pies se puede observar una bella perspectiva de la ciudad con el Castillo de Gibralfaro, la Alcazaba y la Catedral al fondo. Está junto a la playa de La Malagueta, donde también se hallan pequeñas terrazas en las que darse un respiro.




