Pasas de Málaga
Dulzor intenso, textura rugosa y flexible y un color rojizo oscuro, definen las características de las Pasas de Málaga, la uva secada al sol que durante los siglos XVIII y XIX fue considerado unos de los más exquisitos manjares en los mercados europeos y, por supuesto, nacionales. De hecho, en el siglo XIX existían empresas comercializadoras dedicadas exclusivamente al suministro de pasas a la Casa Real Española, y el envasado del producto en litografías de cartón era un auténtico arte lleno de colorido con la mujer andaluza como protagonista. En la actualidad, el cultivo de pasas en la provincia de Málaga se concentra en la comarca de Axarquía y en la zona de Manilva y conserva desde hace más de tres siglos el método de trabajo eminentemente tradicional para su cuidado y elaboración. Las notables pendientes de los terrenos donde se cultiva y recoge la uva Moscatel de Alejandría hacen imposible el uso de maquinaria. Y tras la vendimia (recogida del fruto de la vid), se desecha el fruto roto o que no esté sano y se disponen los racimos en los paseros, unas extensiones de terreno al aire libre, donde la uva será secada al sol. El resultado, una pequeña fruta dulce y de interior carnoso.


